domingo, agosto 12, 2007

Entrevista publicada por El Cien

Entrevista publicada en la edición de julio del periódico El Cien, sobre las bolsas de suspensos y la calidad docente en la Universidad de Oviedo.

¿Qué está fallando en la Universidad de Oviedo?

La polémica suscitada por el caso del profesor de la Facultad de Medicina que aprobó sólo uno de sus 146 alumnos ha dejado entrever una serie de problemas que afecta al rendimiento de los alumnos en la Universidad de Oviedo. Alumnos que tardan más de 7 años en terminar una carrera de tres años o asignaturas con altas tasas de suspensos, hacen que muchos se pregunten por la raíz del problema: ¿son fracasos del profesor o del alumno? ¿Qué es lo que está fallando en la Universidad para que se den estas bolsas de suspensos? A lo largo de los próximos meses intentaremos responder a estas preguntas escuchando a todas las partes implicadas.. Este mes entrevistamos al Presidente de Aula Joven y miembro de la Coordinadora Federal de la Federación de Asociaciones de Estudiantes de España. Aula Joven advierte de que casos como el de la Facultad de Medicina no son ninguna excepción. Las bolsas de suspensos motivadas por el desinterés de muchos profesores por la docencia, es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la Universidad de Oviedo, una de las Instituciones públicas más emblemáticas en el Principado de Asturias.

JOSÉ ARMAS MONTES / PRESIDENTE DE AULTA JOVEN Y MIEMBRO DE LA COORDINADORA FEDERAL DE LA FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE ESTUDIANTES DE ESPAÑA

“Hay asignaturas donde no aprueba ni el 5 por ciento de los estudiantes, por tanto, el problema ya no es de los estudiantes cuando suspenden más del 95 por ciento”


Ustedes dicen que existen más asignaturas en las que no aprueba ni uno de cada diez alumnos, ¿el nivel de exigencia es elevado o los alumnos llegan con un nivel bajo? ¿Qué es lo que falla?

Lo de Medicina fue un caso más y ni mucho menos, fue el más grave que tenemos en la Universidad. El tema de bolsas de suspensos es algo que se da en casi todas las carreras pero muy especialmente en las técnicas. Lo que pasa principalmente, es que hay un nivel docente y pedagógico por parte de muchos profesores, prácticamente nulo. Hay asignaturas que es imposible aprobar con una seguridad del 99 por ciento, sin prepararlas en una academia privada. Eso implica que la gente, después de tener que pagar tasas elevadas de matriculación, tengan que pagarse todos los meses un centro privado donde un profesor te explique lo que otro no te explica bien en las clases de la Universidad, por las cuales también pagaron previamente. La diferencia es que ese profesor de la academia tiene más o menos clientes en función de lo que se esfuerce explicando, así que el profesor se esfuerza y explica bien, cosa que no ocurre en muchos profesores de la Universidad de Oviedo porque los hay que explican fatal, que tienen un nivel pedagógico nulo y que no se preocupan de que los alumnos les entiendan cuando dan sus clases. Ellos imparten sus clases magistrales, se van y nadie les controla, tienen garantizado su sueldo y su trabajo porque hay mecanismos de control pero no se aplican.


También dicen que hay profesores que faltan a clase...

Hay profesores que se saltan las clases. A lo mejor tienen que dar tres clases a la semana y ellos por su cuenta, establecen que se dan dos y con eso basta. Además de faltar, cuando van a clase, muchos llegan 20 minutos tarde, marchan 20 minutos antes, hacen un descanso de un cuarto de hora por el medio..., al final las clases de dos horas, quedan en una hora. Esto que no se consentiría a nadie en ningún tipo de empleo, ya sea público o privado, en la Universidad ocurre con los profesores y nadie hace nada por evitarlo.


¿De verdad hay profesores que se niegan a dar el horario de tutorías?

Las tutorías que son horarios para resolver dudas que establece la Universidad para todos los profesores, parece que es un favor que nos hacen los profesores porque muchos se los saltan. Los alumnos van a preguntar dudas al despacho en horarios de tutorías y los profesores no están allí. Después te los encuentras por Oviedo haciendo recados o en la cafetería. Nadie controla que se cumplan los horarios de tutoría.También hay profesores que tienen que dar clase lunes, miércoles y viernes y el día de la presentación dicen que el viernes no tienen que dar clase porque él mismo considera que les vale con las clases de lunes y miércoles. Nadie hace nada ni nadie dice nada, ni directores o decanos de las universidades ni el rectorado. Nosotros hemos denunciado casos de suspensos masivos, de profesores que se negaban a informar del horario de tutorías, de profesores que incumplían su horarios y al final nunca se hizo nada. Todo son buenas palabras, buenas intenciones pero nunca terminan haciendo nada.Por otro lado, a la hora de acceder a una plaza universitaria, nadie tiene unos mínimos conocimientos pedagógicos y tampoco hay cursos de formación para aquellos que aspiran a plazas de profesores universitarios en esa materia. Tan sólo se tiene en cuenta los títulos y los méritos en investigación pero no cómo explican. En una carrera de Humanidades, si el profesor explica mal, el alumno puede salvarse estudiando por su cuenta pero en una Ingeniería hay asignaturas como cálculo o matemáticas que requieren unos razonamientos y unas operaciones muy complejas que un alumno no puede llegar a comprender por su cuenta. Necesita una explicación y un razonamiento. El problema es que la mayoría de estos alumnos tienen que asistir a academias.


Ustedes dicen que existe un desinterés de algunos profesores por la docencia...

Hay un desinterés importantísimo porque nadie se lo evalúa ya que a la hora de acceder a estos puestos nunca se tienen en cuenta los méritos como docentes. Lo único que se valora es si tienen méritos en el ámbito de la investigación, lo cual es otro fallo del sistema. No siempre el que mejor sabe es el que mejor explica. Esto crea esas elevadas bolsas de suspensos. Lo de medicina es un caso más y no es el más grave (aprobó uno de 146). Hay casos como Cálculo de Informática donde aprobó uno de 600 matriculados, en su momento. Hay asignaturas donde no aprueba nadie y otras donde el número de aprobados no llega ni al 2 por ciento. Esto provoca bolsas de suspenso que crean masificación en las aulas, retardos en la finalización de las carreras (tenemos carreras de tres cursos cuya media para terminar es de 7 años y medio), abandono de estudios (hay gente que no está dispuesta a pasarse 7 u 8 años para sacar una carrera de tres cursos, algunos no pueden permitírselo económicamente) y también para esos alumnos del primer año que reciben una beca del Ministerio es difícil renovarla porque no llegan a los créditos necesarios (que son para todos igual) para acceder a la beca.


¿Esto se nota en las aulas?

Esto se ve al comienzo del curso, el primer mes las aulas están llenas y al segundo no hay nadie porque la gente se da cuenta de que no hace nada en clase y que la única forma de aprobar esa asignatura es yendo a la academia. Además muchos profesores ya lo dan por hecho. Es indignante que hayas pagado a la Universidad para que te den unas clases y tengas que pagar en las academias.


¿Qué dice el Rectorado?

El Rectorado dice lo de siempre: que aquí no pasa nada, que somos una de las mejores Universidades de España y que esto es un caso aislado, cuando hay un listado de asignaturas o carreras problemáticas. En la Universidad de Oviedo hay asignaturas donde no aprueba ni el 5 por ciento de los estudiantes, por tanto, el problema ya no es de los estudiantes cuando suspenden más del 95 por ciento. La gente se desespera porque tiene que preparar 3 o 4 asignaturas en una academia, eso es mucho dinero y muchos no pueden permitírselo.




El profesor de Biofísica de la Universidad de Medicina achacó el número de suspensos al bajo nivel con el que llegaban los alumnos e incluso a que algunos no había estudiado la asignatura de Física en el Bachiller... Puede que haya una mala base en ciertas asignaturas...

Tiene razón en parte porque puede haber gente que comienza Medicina sin haber dado clase de Física en Bachiller pero teniendo en cuenta que los alumnos que estudian esta carrera entran con un mínimo de 8,5 de nota media y el 90 o el 95 por ciento, han dado Física, con esas notas medias ya se encargarán ellos de ponerse al día. Y aunque no fuera así esto pasaría con un 10 por ciento no con el 99 por ciento. También es cierto que la Selectividad es un paripé, un coladero, cuando hay alumnos que han estado suspendiendo 5 asignaturas todo el año y llegan a la selectividad y aprueban. Hay que tener en cuenta lo que se evalúa. Hay conocimientos básicos que deberían de tener todos los universitarios y nos los tienen con faltas de ortografía y sin saber la tabla de multiplicar porque uno puede aprobar la selectividad con faltas de ortografía y sacar su carrera con matrículas de honor sin saber la tabla de multiplicar porque nadie les tiene en cuenta esas cosas. Pero ahí el sistema falla tanto en el bachiller como en el acceso a la universidad.


Al final se estableció un acuerdo entre Universidad, profesor y alumnos en la asignatura de Biofísica (reducir de 15 a 12 las respuestas válidas para lograr el aprobado y un curso cero de Física), ¿cree que ha sido la solución correcta?

El Rectorado ha creado una cortina de humo porque ahora estamos en los medios de comunicación cuando el rectorado sabe que hay muchas asignaturas así. Los alumnos de otras carreras estaban indignados porque subieron los aprobados por salir en los medios.


Al final, estas bolsas de suspensos ¿afectan a la calidad de la Universidad?

Lo fundamental y para lo que estamos aquí es para aprender y si el nivel es tan pobre que tenemos que pagar en las academias, hay un problema. Lo más importante es llegar, adquirir unos conocimientos, aprobar y adquirir el título, si las clases fallan lo demás ya importa menos.


¿Cuál cree que es la solución?

La solución sería, por un lado, que quien quiera acceder a las plazas tenga unos conocimientos pedagógicos y unas habilidades pedagógicas. Si no sabe explicar no vale para dar clase por muy buen investigador que sea y habría que establecer cursos para que los aspirantes adquiriesen esas habilidades.Por otro lado, habría que tener unos mecanismos de control que se aplicasen. La Universidad todos los años hace encuestas a los alumnos sobre las asignaturas y el profesor que las imparte. Los resultados que se publican no tienen nada que ver con la opinión de los estudiantes, son irreales. La solución sería que mecanismos de control como esas encuestas se aplicasen, sacando unos resultados objetivos y tomando determinadas acciones. También tiene que haber un mecanismo de control sobre las asistencias a clase de profesores. Ahora mismo existen los mecanismos de control pero no se aplican.


Como miembro de la Coordinadora Federal de la Federación de Asociaciones de Estudiantes de España, ¿tiene constancia de que estos casos ocurran también en otras universidades del país?

Casos de bolsas de suspensos y problemas de calidad docente, hay, pero por lo que he hablado con otros representantes no es tan exagerado como aquí.Si el Consejo de estudiantes en otra Universidad denuncia que un profesor no da clase o solo aprueba al 3 por ciento de los estudiantes, el rectorado automáticamente toma medidas. También ocurre que en otras universidades a los alumnos se les da más relevancia en el consejo de gobierno, dan más participación a los representantes de estudiantes y eso conlleva que cuando hay un problema concreto el profesor sabe que si los estudiantes denuncian, se van a tomar medidas. Aquí saben que no pasa nadaSe ha utilizado a este profesor de medicina como "cabeza de turco" para lavar su honestidad cuando tanto profesores como estudiantes sabemos que este profesor no está entre los de las bolsas de suspensos.