viernes, julio 06, 2007

Una educación pública, laica y de calidad(La Nueva España)

(Artículo publicado por La Nueva España el 11 de julio de 2007)

En este artículo sobre la situación actual del sistema educativo me centraré en una serie de puntos concretos, que sirvan para la reflexión y el análisis, tan necesarios en el ámbito de la legislación educativa. Porque la educación, la solución de sus problemas y la construcción del mejor sistema posible, compete a toda la sociedad, ya que de ella depende la formación de ciudadanos críticos e independientes, y requiere un esfuerzo de visión de conjunto por parte de todos los sectores implicados en esta tarea: administraciones, partidos políticos, profesores, padres, trabajadores y alumnos.
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* Inestabilidad legal:
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Es de los principales problemas de nuestro sistema educativo, algo tan importante para una sociedad como la educación de sus ciudadanos debe sustentarse sobre un amplio y generoso consenso social, que evite el cambio de las leyes educativas cada vez que se cambia de gobierno. Prueba de ello es que los países con mayor calidad educativa no cambian las bases de la legislación en la materia cuando cambia el partido político en el gobierno.

* Carencias formativas:

Actualmente muchos jóvenes salen del sistema educativo con alarmantes carencias formativas en áreas básicas ¿Cómo concebir que universitarios a punto de convertirse en médicos, ingenieros,... no sepan escribir sin faltas de ortografía o ignoren la tabla de multiplicar? Es cierto, que hoy hay otras áreas de conocimiento que nuestros padres no abarcaban, como la informática, o no tanto como ahora, es el caso de los idiomas, pero nada puede conllevar un descuido de los conocimientos básicos.

¿Y cómo se puede aprobar la selectividad con faltas de ortografía, o sin saber la tabla? Una prueba que en la Universidad de Oviedo, por ejemplo, superan más del 94% de los alumnos, ¿es un indicador fiable de la preparación de los estudiantes? NO, en absoluto; el problema es que las universidades no han aprovechado el descenso de la natalidad, y por tanto de la población estudiantil, para reducir los ratios de alumnos por profesor y tener un sistema más personalizado, de mayor calidad. Su respuesta ha sido rebajar al mínimo las exigencias de acceso, lo que automáticamente produce otro efecto: que los profesores de Bachillerato limiten los conocimientos a impartir a esos mínimos exigidos en la selectividad. No se trata de saberlo todo, sino aprender lo importante, conocer cómo encontrar lo demás, y tener la capacidad para ampliar los conocimientos necesarios.

* El dinero público a las escuelas públicas:

Para una sociedad avanzada, moderna, con ciudadanos iguales y libres, es requisito indispensable un sistema educativo de calidad, lo que requiere una inversión en educación por parte de los poderes públicos que alcance el 7% del PIB, para dotar a los centros de las infraestructuras necesarias, así como garantizar la atención a la diversidad con profesores de apoyo, desdobles, etc.

Si queremos tener un auténtico sistema educativo público y de calidad, no podemos seguir destinando miles de millones de euros públicos a entidades privadas que hacen negocio con la educación(colegios concertados), más aún cuando hay muchas familias con dificultades para mantener a sus hijos escolarizados por los costes de los libros, el material escolar, el comedor, el transporte... ¿Alguien comprendería que se destinasen cada año miles de millones a financiar a determinadas personas, en clínicas privadas, tratamientos médicos que ofrezca la red pública, mientras en nuestra sanidad son alarmantes las listas de espera?

Los fondos públicos deben invertirse en la escuela pública, a la cual también debemos dotar de un sistema de becas potente y eficaz, que garantice el acceso de todos en igualdad de condiciones a las diferentes etapas educativas independientemente de su renta familiar, para lograr la calidad con equidad. Es justo reconocer en este punto, el enorme esfuerzo inversor, aunque no suficiente aún, que viene realizando el actual gobierno de España, aumentando en miles de millones el presupuesto para becas (frente a las políticas de recortes del anterior gobierno, el del PP) y el que hace el Gobierno de Asturias aumentando en número y cuantía las becas tanto de competencia propia como estatales (gratuidad de libros de texto, ayudas para comedor y transporte, becas Erasmus, Séneca,...).
* Una educación laica:

En el siglo XXI no es admisible que el Estado siga adoctrinando religiosamente a los niños. En una sociedad laica, cada uno es libre para practicar una religión, pero en la escuela pública no cabe el adoctrinamiento religioso por la discriminación que implica. En las escuelas se deben estudiar las religiones desde un punto de vista histórico, filosófico y antropológico, pero nunca confesional. La solución tampoco pasa por introducir la enseñanza de todas las religiones, lo cual sería ingestionable, pues corresponde al ámbito personal y no puede suponer una merma en las horas lectivas del conjunto de alumnos.

Y es realmente inexplicable, que los mismos que abogan por imponer a todos su religión (PP, Conferencia Episcopal, Opus Dei,...), boicoteen la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, con la que únicamente se pretende impartir valores universales de tolerancia, paz, libertad, e igualdad; para contribuir a terminar con lacras sociales como la violencia machista, la xenofobia, la homofobia, la violencia juvenil, el consumo de alcohol y drogas,....

* Asturias, compromiso con la educación:

Las políticas educativas asturianas, son la muestra de que es posible cambiar las cosas, y que nuestros jóvenes salgan mejor formados. Asturias, una comunidad autónoma con una economía modesta, logra la mejor tasa de graduación del país en Secundaria Obligatoria, 3 puntos por enci­ma de la media de la UE (85%); el porcentaje de titulación en el Bachillerato ha experimentado un aumento de 10 puntos en los últimos 5 años, situándonos 12 puntos por encima de la media española. El 70% de los profesores de Asturias participa cada año en el Plan de Formación del Profesorado y de este porcentaje 1 de cada 2 en alguna actividad de formación relacionada con las TIC. Se hace un esfuerzo especial en el incremento de los profesores de apoyo, desdobles, y en planes de convivencia y prevención del absentismo gracias a los cuales tenemos unas bajas tasas de absentismo.

Se han incrementado los horarios de lengua y matemáticas, e implantado secciones bilingües; y se da un especial protagonismo a la formación continua del profesorado, creando grupos de trabajo e innovación, sistemas de autoevaluación en los centros, y una red telemática a través del portal Educastur, en la que pueden disponer de materiales y herramientas didácticas.
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* Educar, crear futuro:

En definitiva, la educación es el pilar fundamental de nuestra sociedad; educar es crear futuro con ciudadanos libres y participativos, capaces de sustentar un país avanzado, democrático e igualitario, donde no sobre nadie, en el que todos tengamos acceso a las mismas posibilidades de formación, para que todos seamos ciudadanos de primera en una sociedad llena de oportunidades, y para que ni una sola persona acceda en inferioridad de condiciones al sistema que el resto. Necesitamos, pues, una auténtica EDUCACIÓN PÚBLICA, LAICA Y DE CALIDAD.

José Armas Montes es presidente de Aula Joven y miembro de la Coordinadora Federal de la Federación de Asociaciones de Estudiantes de España