miércoles, junio 21, 2006

Entrevista publicada por la revista Fusión en Septiembre de 2005

JOSE ARMAS MONTES

Presidente de Aula Joven

Por una enseñanza pública de calidad

Pertenece a la generación de jóvenes que pisan fuerte y exigen a las Administraciones Autonómicas que apuesten por una educación pública fuerte y solvente.

Texto y foto: Lupercio González

José Armas es una persona inquieta, vital, que necesita ponerse retos en su trabajo. Este estudiante de informática de la Universidad de Oviedo entró a formar parte de Aula Joven cuando estudiaba en el instituto. El pasado mes de mayo y durante el tercer congreso de esta organización, sus compañeros le han elegido como su representante. Además de ser presidente de Aula Joven en Asturias, es miembro de la Coordinadora Federal de FAEst (Federación de Asociaciones de Estudiantes de España)

-¿Aula Joven es un proyecto para la unidad estudiantil?

-Aula Joven es una organización que ha cumplido tres años. Nació cuando empezó la reforma educativa del gobierno del PP con la Ley de Calidad, la LOU. Hasta ese momento no existía una organización que agrupase estudiantes universitarios, estudiantes de enseñanzas medias y de formación profesional, es decir, cualquiera que quiera defender una educación pública y de calidad para todos y todas. Estos son nuestros principios y nuestros objetivos. Desde entonces hemos trabajado contra las reformas que el PP nos quiso imponer, porque nos parecían que eran un ataque a la educación pública. En aquel momento no podíamos tener un diálogo con el gobierno, porque no querían negociar aquella reforma educativa que se impuso a través de una mayoría absoluta parlamentaria. Ahora, cuando se ha producido el cambio de gobierno, se ha abierto ese período de diálogo que nos ha permitido volver a transmitir esas propuestas al igual que lo pueden hacer los profesores, los rectores o cualquier miembro de la comunidad educativa, y conseguir una negociación de las diferentes partes.


-¿Qué vínculos tiene Aula Joven con otras organizaciones a nivel estatal?
-Aula Joven pertenece a la Federación de Asociaciones de Estudiantes de España (FAEst) que aglutina a las diferentes organizaciones autonómicas y que en cada lugar se llaman de una forma. Esta Federación representa a todos los estudiantes de España, eso es lo que nos da fuerza para poder negociar con el Ministerio o con el Secretario de Estado ya que somos la única organización que aglutina todo el grueso de estudiantes y la que mayor representación tiene. Dentro de la Universidad es donde mejor se puede hacer una política educativa. Los estudiantes tenemos más capacidad de decisión y de gobierno, debido al sistema que tiene, en cuyos órganos participan los estudiantes. Aula Joven, gracias al trabajo de estos años en la defensa de los valores de una enseñanza pública y en temas concretos de la Universidad, ha obtenido la confianza del grueso de los alumnos y es la organización con más representantes en la Universidad de Oviedo.

"Dentro de la Universidad es donde mejor se puede hacer una política educativa, donde los estudiantes tenemos más capacidad de decisión y de gobierno."


-Cuando Zapatero subió al poder apostó fuertemente por la gente joven. ¿El talante del nuevo gobierno es más favorable a que esa reforma se lleve a efecto?

-Está claro que han cambiado radicalmente las cosas. Hemos pasado de una época en la que el gobierno del PP, sin consultar con ningún agente de la comunidad universitaria, impuso dos leyes: una la Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza y otra la Ley Orgánica de Universidades. Lo hizo con mayoría absoluta parlamentaria pero sin haber negociado con los estudiantes, ni haberlo hablado con los profesores porque sabía que su reforma iba a ser totalmente rechazada, ya que beneficiaba a la enseñanza privada. De hecho se vio luego cómo más de la mitad de la financiación iba destinada a colegios privados y no a la enseñanza pública, que es la que potencia el Estado. Ahora mismo hemos cambiado de gobierno y desde marzo hemos tenido numerosas reuniones tanto con la Ministra, como con el Secretario de Estado y otras autoridades del gobierno.


-¿Qué temas están sobre la mesa?

-Por un lado, la paralización del calendario de la LOE. Por otra parte hemos estado trabajando sobre el anteproyecto de Ley Orgánica de Educación para sustituir a la Ley de Calidad, y hemos mantenido numerosas reuniones para fijar nuestras propuestas de cara a negociarlas con el Gobierno. Estas negociaciones son, tanto para el espacio europeo de educación superior como para la reforma de la ley orgánica de universidades, el futuro Estatuto de derechos y deberes del estudiante que Zapatero se comprometió a crear. También se va a poner en marcha un órgano oficial que representa a los estudiantes a nivel estatal: será el Consejo Nacional de Estudiantes. Una vez acordado todo esto, nos juntamos en Alicante, y transmitimos todas nuestras propuestas al Secretario del Estado. Nosotros siempre pediremos más de lo que nos van a dar, pero está claro que con el cambio de gobierno la mejora ha sido radical. Lo que no se puede es entrar en el cinismo que tienen ahora los Consejeros de Educación del PP. Estos señores, cuando gobernaron, destinaron la mayor parte de la financiación, -sobre un 60 ó 70%-, a la educación privada. Ahora se invierte en educación pública 10 veces más de lo que se invertía con el PP. Lo que no pueden hacer es levantarse de la mesa diciendo que se marchan porque no se invierte en Educación. Es de un cinismo radical.


-¿Quieres decir que se hacía discriminación?

-A los estudiantes con más dificultades los diversificaban en varios itinerarios, algunos abocados al fracaso escolar y tras él, un fracaso social y laboral. Querían expulsar del sistema educativo a estos estudiantes y así no se soluciona el fracaso. Lo que hay que hacer es apoyar a los estudiantes con más problemas de aprendizaje invirtiendo en profesores de apoyo, invirtiendo en reducir el ratio alumnos-profesor, etc. Una de nuestras exigencias es que se priorice el nivel de renta. No soy partidario de que se den becas teniendo en cuenta únicamente el nivel académico porque eso puede llevar a la paradoja de que reciba becas, por ejemplo, el hijo de Botín. No es justo que mientras estudiantes se quedan fuera porque no tienen suficiente nivel económico para mantenerse en una universidad, las becas vayan destinadas a estos señores. Las becas tienen que darse a las personas con mayores necesidades económicas, teniendo en cuenta el rendimiento académico, pero priorizando el nivel económico. Hay casos en la Universidad de Oviedo de gente que consigue empezar , pero al segundo año lo tienen que dejar porque supone un gasto elevadísimo.
"Hemos venido trabajando contra las reformas que el PP nos quiso imponer porque nos parecían que eran un ataque a la educación pública."


-¿Cómo se plantea actuar Aula Joven cara al futuro?

-Dentro del ámbito asturiano a través de la Universidad y la Consejería de Educación y en ámbitos no universitarios, lo que tenemos que hacer es defender los intereses de los estudiantes asturianos, en temas como el de los conciertos, en donde vemos cómo la Consejería ha intentado avanzar en la inversión en enseñanza pública, no en inversión a empresas privadas que hacen negocio a través de la Educación. A través de la Universidad vamos a luchar en el día a día para conseguir los objetivos, puesto que muchos de nuestros miembros están en órganos de gobierno en la Universidad, desde el Consejo de Estudiantes a otros órganos. Tenemos que seguir avanzando para mejorar el transporte universitario, los comedores universitarios, la calidad docente de nuestra Universidad. Y seguir avanzando también en temas puntuales, como problemas que puedan surgir en una facultad, o con los profesores, y ahí está Aula Joven para defender los derechos del estudiante. Todos sabemos que como en la Universidad hay muchos intereses por parte del profesorado, del personal administrativo y de servicios, los estudiantes necesitamos hacer una fuerte presión.


-¿Dentro del campo de la enseñanza los jóvenes tienen que buscarse su propio espacio político?

-Una de las cosas que intentó el Partido Popular en su día, cuando sacó la reforma de la Ley de Calidad y se hicieron aquellas movilizaciones masivas de estudiantes que acudían a Madrid a protestar contra estas leyes, era desprestigiar la imagen de los estudiantes. Decían que lo que no queríamos era estudiar, que éramos un grupo de vagos. Yo creo que los estudiantes somos los suficientemente maduros para saber qué es lo que queremos y para poder dar una opinión seria y adecuada a la situación que estamos viviendo. Realmente sabemos plantear nuestras propuestas y negociarlas con las autoridades pertinentes. Es bueno que los estudiantes participen en esos cambios desde el instituto. Que participen en temas de su facultad, que aborden los problemas con un profesor, o los problemas con el transporte. En la Universidad tienen muchas más posibilidades de conseguir cosas porque existen una serie de órganos y en todos ellos están representados los estudiantes que, aunque no tengamos todo el poder o todos los representantes que creemos que nos corresponderían, sí hay un cupo para hacernos escuchar y hacer presión.


-¿Realmente se pueden cambiar las cosas? ¿Merece la pena el esfuerzo?

-Se puede. A veces, los estudiantes lo ven difícil o lejano, pero es posible. De hecho han variado muchas cosas en la Universidad. Hace cinco años no existía el Consejo de Estudiantes. En aquel momento había un grupo de estudiantes que reivindicábamos una Universidad más plural, más democrática. Juan Vázquez se había comprometido en su momento a crear ese órgano que hoy en día es una realidad. Es un órgano que recibe financiación propia y que está gestionado única y exclusivamente por los estudiantes. De él depende un espacio solidario de la Universidad y una serie de órganos estudiantiles que se encargan de resolver desde cuestiones de transporte hasta de la calidad docente. A él pertenecen representantes de todas las facultades y de todas las escuelas universitarias. Son los estudiantes los que deciden lo que quieren hacer, cómo lo quieren hacer, y lo llevan a cabo. ∆

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